06 enero 2009

Los regalos de los Reyes Magos

Si preguntáramos ¿Quién disfruta más en la cabalgata de SS.MM. los Reyes de Oriente y en la recogida de regalos: los padres o los niños? creo que la respuesta sería unánime: Sin duda los padres...

En las caras de los niños observaremos signos de admiración, asombro, sorpresa, apabullamiento, alegría, algunos incluso, temor... en cambio, si nos fijamos en los padres (y aún más los abuelos), sus caras se encuentran rebosantes de felicidad, como si estuvieran recordando su infancia y sus vivencias.

Los días previos a las Navidades, los padres hacen lo posible e imposible por facilitar a los Reyes la lista de regalos, e incluso, los almacenes donde los pueden encontrar, para que el día seis les dejen a sus hijos todos y cada uno de los juguetes que éstos han pedido en sus cartas, algunos de ellos, totalmente innecesarios, pero a los padres les hubiera encantado haberlos recibido de niños...

Estos días son, sin duda, los más entrañables del año, en los que los padres podemos compartir más momentos con nuetros hijos que el resto del año, y más intensos si cabe, y todo ello en medio de colas para ver los belenes instalados en instituciones, colegios e inglesias, viendo alguna peli, asistiendo a oir Misa en familia o visitando algún gran almacén para cercionarnos de los juguetes que hemos pedido.

No obstante, quizás deberíamos plantearnos muchos padres si realmente necesitan nuestros hijos tantos juguetes como los que llegan a recibir en esta fiesta de Reyes. Tantos que incluso hemos de deshacernos de alguno antiguo para abrir hueco en el armario.

Lo más curioso de todo ésto es que, salvo algunas excepciones, los niños se suelen "quedar prendados" del último que acaban de recibir, y como en casa de los padres es el primer lugar en el que recogen regalos, éstos van perdiendo el interés del primer momento para cederlo por los de la última casa del familiar de turno que hemos visitado.

Y en época de crisis, como en la que nos encontramos, los "pajes reales" olvidándose por unos días de las penurias de la vida, hacen maravillas por encontrar los regalos de la lista y, encima, ajustados a un presupuesto.

Lo peor de todo esto es lo que suele ocurrir en las familas de muchos miembros, en las que todos participan de una manera u otra en las distintas cartas a los Reyes de las diferentes casas, de tal forma que algunas familias llegan a optar por limitar las listas a los de la propia familia y olvidarse de primos, tios, sobrinos, y otros allegados, aunque otras, utilizan el recurso de acudir a un "chino" para comprar productos de mala calidad pero con buena apariencia, que los destinatarios de los mismos llegan a disfrutar una sola vez, porque a la segunda ya está roto.

Para terminar os dejo con una propuesta o reflexión: Si nos limitáramos a escribir la carta de Reyes sólo para la familia directa (padres e hijos), y como mucho, diéramos también cabida a los abuelos, los niños podrían recibir dos, tres o cuatro regalos a lo sumo, en lugar de ocho diez o doce, y encima, los bolsillos de los Reyes lo agradecerán...

Os dejo también con unas bellas imágenes de una de las Cabalgatas de los Reyes Magos que han desfilado por muchísimas ciudades, en este caso, la de mi ciudad, que os la muestro partida ya que Youtube no me la admitió en un solo fichero debido al tamaño.




Publicar un comentario
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...