19 mayo 2012

Lo que no se ha dicho en la camaña sobre el IBI y la Iglesia

En estos días las redes sociales hierven sobre el tema de la exención del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (en adelante IBI) de que goza la Iglesia Católica.

Pocos, entendidos, y muchos, ignorantes, se atreven desafiantes a divulgar una mentira, o mejor, una verdad a medias, acerca de esta campaña, una más de la que ha sufrido la Iglesia a lo largo de su historia, la única diferencia es que ahora, ésta circula a través de Internet.

Creo que en algún momento hemos oído a algún desinformado proclamar públicamente "yo tampoco quiero pagar el IBI, como la Iglesia...", algunos hablan de ...la injusticia de que no page este Impuesto una entidad que tiene tantos millones... en propiedades, otros que si de un "paraiso fiscal, etc. etc. etc.

Pues bien, las redes sociales también sirven para emitir desmentidos e informar a muchos de esos incultos que, simplemente porque tienen un blog abierto o una clave de acceso a una red social se ven con el derecho de decir cuanto les venta en gana, ya que desconocen la diferencia entre el término libertad y libertinaje.

Aunque yo sé que con esta letras que estoy escribiendo no van a detener esta campaña, al menos me gustaría aclarar este extremo; y aunque la proporción no se mantiene idéntica en todas las provincias españolas, los datos que voy a dar sí pueden servir para, al menos, tener una referencia de las magnitudes de las que hablamos.

En la ciudad de Valladolid, por ejemplo, la Iglesia posee más de cuatrocientos inmuebles. De ellos pagan el IBI un centenar, es decir, el 25%. Los trescientos y pico que están exentos del referido Impuesto vienen a representar en torno a un 15% del total de 2.168 inmuebles radicados en esta ciudad que tampoco abonan el IBI. Dicho de otra forma: el 85% de los inmuebles que no pagan el IBI, no son de la Iglesia, y en este grupo encontramos partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, colegios, Gobiernos extranjeros, Cruz Roja, terrenos y edificios de ferrocarriles, entidades sin fines lucrativos, tras confesiones religiosas, ONGs, federaciones deportivas, y un largo etcétera.


Por tanto, ese privilegio de que goza la Iglesia también lo tienen muchos otros tipos de entidades y contra las cuales nadie dice nada al respecto. Se trata, simple y llanamente, de la aplicación de la Ley de Haciendas Locales, que remite a la actual Ley de Patrimonio y Mecenazgo. Este privilegio lo tenía inicialmente la Iglesia al amparo del Acuerdo firmado entre la Santa Sede y el Estado Español para Asuntos Económicos suscrito el 3 de enero de 1979 (acuerdo que tiene con más de 100 países en el mundo), y tras varias modificaciones normativas, dicha exención, junto con las que tienen el resto de entidades citadas, se rige en la actualidad por la ley 49/2002, de 23 de diciembre de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.

Lástima que, por esa manipulación y poder de influencia tan grande que existe por parte de ciertos sectores, muchos de esos divulgadores no se hayan parado a reflexionar sobre el hecho de que muy posiblemente, algunos familiares suyos o de amigos, de los muchos que pueden estar pasando necesidad en España en estos momentos, quizás estén siendo atendidos o alimentados por algunas monjitas (de la Iglesia), comedores sociales (de Cáritas), o albergues sociales (de la Iglesia), o centro de desintoxicación (de la Iglesia), de la misma Iglesia que se ahorra el IBI cuyo importe iría de otro modo a parar a manos del correspondiente ayuntamiento. ¿Porqué no piden también el pago del IBI a los partidos políticos y sindicatos, o deportistas de élite, entre otros...?

Por favor, dejen ya a las Iglesia en paz. Seamos "tolerantes" y con "talante" como decía uno que gracias a Dios está ya casi olvidado...

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