14 noviembre 2014

¿Eres de los que cuelgan fotos de sus hijos en las redes sociales?

A diferencia de nosotros, los mayores, nuestros hijos han nacido en la era digital, y ello implica que manejan el móvil o la tablet casi al mismo tiempo que aprenden a caminar, lo que provoca que, desde el primer momento se conviertan en los protagonistas de la tecnología.

Sus imágenes las vemos presentes en la Red con total normalidad casi desde la primera ecografía. El álbum familiar que hasta ahora se disfrutaba en la intimidad del hogar ahora se comparte con el publico general en las redes sociales, incluyendo en él todos los logros de los pequeños: la primera sonrisa, el primer día de guardería o de cole, etc.

Me sorprende comprobar que muchos padres siguen al pie de la letra y de forma totalmente inocente esta tendencia que os comento. A estos padres yo les preguntaría ¿Conocéis la linea entre lo prudente y el exhibicionismo? que reconozco puede ser algo difusa ¿Sabéis a donde van a parar todas esas instantáneas en el universo que supone la Red? ¿Sabéis que los datos que publicáis de vuestros hijos pueden influirles negativamente en el futuro?

Debemos tener presente que cualquier imagen que publiquemos en Internet va a quedar ahí para siempre, y asimismo que, aunque pensemos que sola las verán nuestros conocidos en Facebook, si no tenemos bien ajustado el nivel de privacidad de nuestro perfil, pueden verlas también los amigos de mis amigos, de forma que perderemos por completo el control de las imágenes.

Todos, absolutamente todos, mayores y niños tenemos derecho a gestionar las distintas parcelas que conforman nuestra vida. Nuestros hijos en un futuro podrían no querer que sus compañeros de clase les vean de pequeños bailando o bañándose desnudos... Pero no solo eso. ¿Imagináis que todos pudiéramos acceder a cientos de imágenes de la infancia de algún personaje o político famoso? Seguramente tendrán fotos de su parcela familiar que nada tienen que ver con su imagen publica o profesional.

Pero hay cuestiones peores que las que os comento. Una foto de un hijo nuestro bañándose en el mar o la piscina puede ser algo totalmente inocente hasta que llega a manos de un depredador sexual y no sabemos lo que hará con ella. En Internet hay mucha gente indeseable (pederastas, obsesos sexuales, etc.) que rastrean continuamente la Red en busca de imágenes de pequeños, que pueden manipularlas con programas de retoque fotográfico tipo Photoshop o utilizar la técnica denominada 'morphing', que consiste en manipular una foto normal para realizar montajes pornográficos.

Debemos por tanto ponernos un limite nosotros mismos. No podemos pretender publicar 20 fotos diarias de nuestros pequeños en redes sociales y pretender luego que, cuando estos tengan 13 años no envíen ellos mismos todos sus fotos. Y con esta reflexión incluyo también el WhatsApp, esa herramienta que ha vuelto locas a muchas madres y también algunos padres, de forma que desde que se levantan por la mañana no hacen más que escribir tonterías y mas tonterías para que todas las otras madres que forman parte de sus grupos conozcan al detalle la payasada del momento.

Puedo comprender que todos los padres nos sintamos orgullosos de nuestros hijos y que nos parezcan los mejores y mas guapos del mundo, pero puede también que a los demás no les interese para nada o la ultima monería que haya acontecido en nuestro entorno familiar.

Pienso que en la mayoría de los casos, lo que demuestran realmente es un exhibicionismo exacerbado, un querer aparentar casas que no se tienen (porque en muchos casos son de unos amigos), viajes maravillosos (que en ocasiones no son más que un montaje fotográfico), una felicidad permanente con amigos festejando todo tipo de celebraciones... Y me pregunto yo: Cuando estoy pasándolo bien con mis amigos... ¿Para que quiero mostrar a decenas, cientos o miles de "conocidos" que tengo como contactos en las redes cuanto disfruto? A mi lo que realmente me importa y con lo que disfruto es pasándomelo bien con mi amigos y no dejar de pasármelo bien por tener que subir una foto a Twitter o Facebook para que todos vean lo bien que me lo estoy pasando.

Si a pesar de todas estas reflexiones que os hago públicas en este blog, vosotros padres insistís en publicar las fotos de vuestros hijos en la redes sociales, os doy algunos consejos para que, al menos, lo hagáis de una forma segura:

  • Limitar al máximo las fotos que subís a Internet. Preguntaros constantemente si es imprescindible colgarlas en la Red.
  • Cuando queráis compartir fotos con vuestros familiares o amigos, hacerlo a través de grupos cerrados, por correo electrónico u ofreciendo un enlace oculto a una carpeta privada que tengamos alojada en algún sitio en Internet.
  • Nunca publicar fotos de niños desnudos, ademas de una ser una horterada, podríamos causarles un grave perjuicio ahora y el día de mañana.
  • No ofrecer datos del lugar donde se encuentran nuestros hijos, los lugares que frecuentan, ni dar detalles sobre si están solos o los horarios habituales del colegio.
  • No etiquetar a los menores con sus nombres y apellidos para evitar así que sean indexados en los buscadores.
  • No subir nunca fotos de nuestros hijos ni tampoco de los hijos de nuestros amigos, para eso deberían estar de acuerdo previamente ambos progenitores.
  • Ajustar la privacidad de los perfiles, tanto en las redes sociales como en WhatsApp.



Espero que este post te haya resultado útil, y si crees que puede serlo también a las personas que te siguen, compártelo en las redes sociales. ¡Ah! no te olvides de dejarme abajo tu visión del tema, me encantará saber que has estado por aquí.

Si quieres puedes encontrarme también en Twitter, Facebook, LinkedIn y Google+ o a través de tu Smarthphone con mi QR Code.

QR dooid.com 300px


Publicar un comentario en la entrada
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...